lunes, 14 de mayo de 2012

Día a día
     Hola hermanito,
     hoy estoy especialmente decaida, ayer ya hizo un mes de tu accidente y se me hace tan cuesta arriba el día sabiendo que no voy a hablar contigo, ni a verte más...
     En el hospital sacaba fuerzas no se de donde para entrar a verte sin ponerme a llorar, pero ahora no soy capaz de pensar en ti, sin que asomen las lágrimas por mis ojos enrojecidos; me tiembla la voz y no encuentro consuelo en nada.
     Tengo unos cuantos vídeos tuyos en el portatil y no soy capaz aun de verlos, aun no.
     Hazte notar por favor, necesito saber que sigues a nuestro lado.

jueves, 10 de mayo de 2012

"¿QUÉ TAL ESTÁIS?" o "¿CÓMO ESTÁIS?"
     Luis, nunca pensé que iba a detestar e incluso a odiar a que se dirigieran a mí con esas dos preguntas.
     ¿Realmente quieren saber como te encuentras o quieren que los mientas?,
     Cómo tú me decías, cuento hasta diez y guardo mis ataques de ira para mi casa; porque la gente que realmente te conoce o nos conoce, sabe como estamos, como nos sentimos y hasta donde puede llegar a la hora de preguntar; pero la que no te conoce de verdad ¿qué quiere? que los mientas y digas que estas bien, para sentirse bien ellos también y criticarte porque no estas llorando en su cara; o que los digas la verdad y empieces a narrar que estas rabiosa, llena de odio, de rencor con esta mierda de vida, triste y abatida porque se te a roto el corazón y sabes que no se va a poder reparar.


     Perderte es el golpe más duro que he sufrido en mi vida, hermanito, ya que por desgracia yo no me acuerdo casi de papá y no sufrí su pérdida como la pudisteis sufrir tú, Ana, Ja y mamá, porque era muy pequeña; por eso quizás te tenía como mi referente paternal, para mi has sido durante tu muchos como un padre más que un hermano, creo que a partir de los diecisiete fue cuando empezamos a comportarnos realmente como hermanos, cuando ya llevaba un tiempo en el main y compartíamos los cuatro buenas y malas noches e incluso mañanas, pero estos últimos años, en los que cada uno nos hemos ido a nuestra casa en vez alejarnos hemos hecho lo contrario y sobre todo este último año entre el nacimiento de María, mi boda, mi rápido embarazo y el nacimiento de Mateo hemos estado tanto tiempo juntos, hemos compartido tantas cosas.... Como el antojo de pepinillos que me dio en el embarazo, ¿cuántos botes de pepinillos grandes de Ríomiera me compraste y nos comimos de la sentada?, no me van a saber igual si ti.


     Una de las cosas que más me duele, quizás porque nosotros sabemos lo que es crecer sin papá, es que tu peque no va a tener recuerdos propios de ti, pero sabes que puedes estar tranquilo, que tanto Marta como nosotros vamos a recordarte en todo  momento, la describiremos como eras, y la hablaremos de todas las liadas que maquinabas y como nos vacilabas.


     Te quiero recordar lo que prometimos sobre María y Mateo, van a crecer juntos, como si fuesen hermanos en vez de primos, tanto Marta como yo pensamos que dentro de poco tiempo subirán a la huerta a romper las plantas a Ezequiel y María le echará la culpa a Mateo, jajaja, porque no veas lo que espabila tu hija de día en día, va a tener al mío como una vela.


     Sigo entrando cada día en tu facebook esperando que escribas algo y aguardo que me mandes un whatsapp para sacarte de la manga una barbacoa en mi casa.
     Hermanito, te echo tanto de menos...